Zan despierta sin la mayor parte de sus recuerdos. Su amnesia solo le permite recordar varios datos de su pasado, pero estos no tienen sentido para ella. Sus hermanas intentan ofrecerle información, como el lugar donde se encuentra y quién es. Descubre que se encuentra en una nave-mundo, Katazyrna, y que durante ciclos ha luchado por entrar en el Mokshi. Este lugar se encuentra fuera del Anillo Exterior de la Legión, donde no recuerda haber estado jamás.

 

Por motivos desconocidos, cuando Zan se adentra en el Mokshi regresa a su hogar sin recordar nada. Las Katazyrna cuidan de ella y la ayudan a recuperar sus recuerdos, para que inicie una vez más su entrenamiento y vuelva a liderar el ataque. Jayd es quien más cercana se muestra y, aunque Zan no confía totalmente en ella, por algún motivo se siente cómoda al contar con su ayuda. ¿Quién es Zan? ¿Por qué pierde sus recuerdos en el ataque? Parece que Jayd conoce muchos secretos que no está dispuesta a revelar a su compañera.

 

 

 

«Puedo comprender cosas como comida, muebles y calor, pero no quién soy, no dónde estoy, ni por qué sueño con mujeres caníbales que se abren el estómago». 

 

 

La historia tiene dos voces narradoras. Por un lado nos encontramos con capítulos narrados por Zan, más numerosos; por otro, Jayd irá revelando poco a poco la misión que ambas planearon para hacerse con el Mokshi, y cómo terminó traicionando a Zan para alcanzar tal propósito. 

 

Después de enfrentarse a sus enemigas en un ataque, Zan es reciclada y enviada a los confines del mundo. Se enfrentará a grandes peligros tratando de escalar a la superficie para regresar al hogar y salvar a su gente. No estará sola, Das Muni, Casamir y Arankadash, cada una de ellas pertenecientes a diferentes mundos, con personalidades muy distintas y movidas por cuestiones diversas, se unirán y colaborarán para alcanzar una misma meta. Estos capítulos me han resultado apasionantes. El mundo creado por la autora es magnífico y a través de las protagonistas aparecen conceptos muy interesantes sobre la maternidad, clasismo, racismo… Los personajes de la historia deberán construirse así mismos para superar su situación.

Mientras tanto, Jayd está sumergida en otra guerra. Casada con su enemiga, luchará para vengarse de quienes están terminando con su mundo. Sus capítulos son entretenidos, aunque repite en exceso el tema de la traición a Zan, alargándose en revelar qué sucedió. Con ella comprendemos más aspectos sobre este mundo y la importancia que tienen en él las mujeres capaces de engendrar niñas.

 

 

«Cuando comprendes lo que es el mundo, te quedan dos opciones: o te vuelves parte del mundo y perpetúas el sistema para siempre, hasta la próxima generación, o luchas contra él y construyes algo nuevo».

 

La nave-mundo en la que habitan está viva, pero enferma. En los niveles que descubrimos a través de Zan, somos testigo de la decadencia y enfermedad que sufre. La idea de que este organismo se renueve a través de lo que engendran sus habitantes es muy interesante, y nos permite debatir sobre temas como los mencionados con anterioridad. 

 

Cada nivel está descrito al detalle. Conocemos a quienes viven en el lugar y las diferencias de creencias y pensamientos existentes. Algunos parajes no son tan espectaculares, además la trama no los describe minuciosamente, pero no están ahí por casualidad. ¿Cómo olvidar ese nivel con un techo acristalado con el que una de las protagonistas es herida?

 

Una novela de space opera que se desarrolla en un universo interesante, donde los personajes están bien creados y perfilados. Tiene una narración descriptiva y utiliza  los diálogos de manera concisa y acertada. Su traducción en castellano está a cargo de Alexander Páez, gracias a quien he podido sumergirme en este mundo moribundo donde en un principio solo había incógnitas que con el pasar de los episodios fueron resueltas.  

FICHA TÉCNICA

Las estrellas son legión (The Stars Are Legion)
Kameron Hurley (Traducción de Alexander Páez
Alianza editorial  |  Runas
Rústica con solapas  |  Ebook
350 páginas  | 2017

 
En los confines del universo, la Legión, un sistema de naves-mundo que se van pudriendo poco a poco, se desplaza por los intersticios de las estrellas. Parece que nada es capaz de detener la agonía de esos mundos, en los que durante siglos dos familias han estado luchando por la supremacía, y se pone en marcha un plan desesperado. 
Zan no recuerda quién es. Recupera la conciencia entre personas que dicen ser su familia y le aseguran que tiene en sus manos la salvación porque solo ella es capaz de abordar el Mokshi, esa misteriosa nave-mundo abandonada que puede sacarlas de la Legión. 

ENLACES DE INTERÉS

Esta web utiliza cookies para proporcionar una mejor experiencia y ofrecer un mejor servicio en la navegación.    Ver